[Tiempo Loco] ¿Contamos ovejitas?  Abrigadas o no, hay que cuidarlas del frío

Escribe: Mg. Hernán Allasia

El cambio de estación con la llegada del frío y las lluvias no sólo afecta a las producciones vegetales, sino que también impacta el bienestar y la producción de los animales. 

El efecto más observable durante el invierno puede ser la falta o pérdida de calidad del alimento. Las bajas temperaturas más el nuevo horario suponen un trastorno en la vida y rutina de todos.

Los animales, especialmente, los que viven al aire libre de forma parcial o total, sufren estas alteraciones y modificaciones en su comportamiento y metabolismo.

En los ovinos

El frío, el viento y la lluvia predisponen a ovinos recién esquilados o nacidos al síndrome de hipotermia-inanición, que suele estar asociado a una mortalidad elevada. Los temporales con lluvias, fríos y fuertes vientos son un gran desafío para el ganadero.

El contacto directo y continuo con el viento frío y las lluvias provocan catarros o enfermedades muy perjudiciales para las razas bovinas y ovinas. La solución es la creación de cobertizos o naves, para evitar que los animales al mojarse pierdan energía y minimicen el tiempo dedicadas a sus actividades diarias.

Si el ganado no tiene un lugar para protegerse de las precipitaciones, esto provocará en los animales una falta de descanso y se refleja de forma negativa en la productividad de la ganadería.

Cuando exista riesgo de enfriamiento es bueno realizar la suplementación con alimentos energéticos; ofrece zonas de refugio y parideras e incrementa los controles durante el preparto, parto y posparto y también la lactancia.  

Ante cualquier duda, consultar con un profesional veterinario.

Fuentes: SenasaAR
www.productosganaderia.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *