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[Tiempo Loco] Hojitas crujientes: ¿Por qué se caen en otoño?
Al decir “otoño” inmediatamente vienen a la cabeza las hojas caídas de los árboles, los colores amarillos, marrones y naranjas, además de ese crujidito que hacen cuando las pisamos por la vereda o calle. Pero… ¿por qué se caen las hojas en otoño?
Escribe: Mag. Hernán Allasia
La química de las plantas es el “motor” detrás de la caída de las hojas.
Un mecanismo que está relacionado con dos conceptos: la autoprotección y la fotosíntesis.
¿Qué es la fotosíntesis? Las hojas son órganos de las plantas que sirven para realizar la fotosíntesis, proceso químico mediante el cual los vegetales utilizan la energía solar para producir las moléculas que necesitan para realizar sus funciones vitales.
Para hacer la fotosíntesis las plantas necesitan cuatro ingredientes básicos: luz solar, dióxido de carbono, clorofila y agua.
En otoño las horas de luz disminuyen, además de que la radiación solar es más débil, por lo que las plantas dejan de hacer la fotosíntesis.
Para ello, los árboles activan la producción de unas hormonas que le llevan a detener el proceso de fotosíntesis e iniciar la abscisión.
Se cierran los conductos que llevaban agua a la hoja y, entre su tallo y la rama, empieza a crecer una capa de células que corta lentamente la hoja sin dejar ninguna herida abierta.

Al mismo tiempo, se detiene la producción de clorofila, por lo que se degrada el pigmento verde, pasando colores amarillos y naranjas que habían permanecido enmascarados por el verde hasta entonces.
La caída de las hojas es un sistema de autoprotección y ahorro que las plantas activan cuando las hojas ya no les sirven para hacer la fotosíntesis.
A medida que caen sus hojas, la planta entra en un estado de baja actividad, con tal de reservar la energía para el momento de volver a florecer.