Créditos UVA, de sueño a pesadilla: Laura y Martín, a punto de perder la casa

La historia de María Laura Álamo se parece mucho a la de miles de argentinos que tuvieron el sueño de la casa propia y terminaron bajo los efectos indeseados de la peor pesadilla: los créditos hipotecarios UVA, imposibles de pagar.

Y no solo eso. Está a punto de perder la vivienda que compró en Villa Nueva con la plata del préstamo, ya que el juez federal de Villa María, Roque Rebak, ordenó la ejecución de la hipoteca. La primera en la provincia y la segunda en el país.

Laura y su familia no pudieron pagar las cuotas desde 2019, cuando entraron en crisis financiera. Martín, su marido, se quedó sin trabajo y ella vendió sus locales de venta de celular. En febrero pasado, ofrecieron pagar la deuda al Banco Nación, pero el gerente rechazó la propuesta. Un juez dictó la ejecución y ahora teme perder la casa donde viven con sus hijos de 5 y 3 años.

Con la ejecución dictada, temen perder la vivienda familiar.

Crónica de una muerte anunciada

Laura es una de las 115 mil familias que tomaron un crédito UVA para tener el techo propio. En la provincia de Córdoba, fueron entregados más de 10 mil créditos, de los cuales unos 1.900 corresponden a Villa María y Villa Nueva.

Gran parte de ellos están desesperados. No pueden hacer frente a las astronómicas cifras que se han ido acumulando con el paso de los meses. Y las ejecuciones están a la orden del día porque las cuotas impagas se acumularon y la situación se hizo insostenible.

Para la abogada referente de “Hipotecados UVA Autoconvocados”, María Julia Irazoqui, se trata de una “estafa, una crónica de una muerte anunciada” y que todo finalizará con los adjudicatarios perdiendo su casa.

“Estos créditos, más tarde o más temprano, van a terminar con la gente en la calle. Y, lamentablemente, está pasando. El Banco Nación tiene el 60% de los créditos UVA otorgados. Es más fácil ejecutar a una pobre familia de Villa Nueva que a Vicentin, que se llevó plata del Banco por encima del canje que le permitía el Banco Central”, remarcó la letrada en diálogo con C20 Noticias.

“Es una trampa, una estafa, es lo mismo que pasó en Estados Unidos en 2008 con la burbuja inmobiliaria”, añadió.

Uno de los tantos reclamos, frente al Banco Nación. «Basta de usura», piden los tomadores de créditos.

Millonarios… en deudas

El sueño comenzó a hacerse realidad en mayo de 2017, cuando tomaron el crédito tan promocionado por el gobierno nacional en los medios. “Le pedimos al Banco Nación 1,6 millón de pesos a 30 años para terminar de comprar nuestra casa. También usamos nuestros ahorros”, recuerda Laura.

Cuando estalló la crisis financiera familiar dejaron de pagar las cuotas de manera regular. Y a esta altura del año deben más de 6 millones. De 8 mil pesos que abonaron en las primeras cuotas deben pagar ahora alrededor de 32 mil por mes.

A comienzos de 2021, ofrecieron cancelar la deuda, luego de vender todo lo que pudieron, pero asegura que en el Banco Nación no aceptaron la oferta, a pesar de la existencia de esa posibilidad.

Lo peor del caso es que el rechazo llegó desde la gerencia a través de un mensaje por correo electrónico.

Los créditos se encuentran dolarizados y Laura, como miles de argentinos, reclaman que sean pesificados. “La cuota y los montos suben de manera abismal y los únicos que ganan son los bancos. Hay un DNU de Macri de 2019 que no se cumplió y que decía que las cuotas atrasadas se pagaban al final del crédito, actualizadas en 2047”, destaca.

«Hace tres años que venimos trabajando en la casa, pero todavía no pudimos terminar las modificaciones», indica Laura.

Decisión política

Los tomadores de estos créditos esperan un salvavidas que provenga desde el gobierno nacional. Pero, la abogada Irazoqui sostiene que “no existe la voluntad política para solucionar este tema”.

“Estamos sometidos por el sistema y nunca cancelamos. La ayuda que nos ofrece el Estado es ‘vendé tu casa y pagá la deuda’. Mauricio Macri nos estafó con los créditos y Alberto Fernández nos dijo en campaña que nos iba a ayudar”, reclama.

Pero, la bocanada de oxígeno no llega. “Yo espero que el presidente nos escuche, no quiero perder la casa de mis hijos. Están hipotecando el futuro de nuestros hijos”, advierte la mujer.

Mientras esperan una respuesta oficial que no llega, en el Congreso se barajan proyectos para rescatar a los deudores hipotecarios en problemas.

Por caso, diputados de Juntos por el Cambio, entre ellos algunos cordobeses, presentaron una iniciativa que propone que los actuales deudores de créditos UVA puedan reconvertirlos a 30 años, con una cuota que no exceda 30% de sus ingresos y se calcule mediante un índice salarial.

Y un dato no menor: el proyecto busca suspender las ejecuciones judiciales, como la que padece Laura.

La misma que no la deja descansar bien cada noche y le hace temer por el futuro. “Con todo esto van a hacer que algunos de nosotros disparemos el gatillo y nos ejecutemos. Como le pasó a Favaloro, que terminó así porque el estado le dio vuelta la cara”, finalizó.

Ojalá el final sea otro.

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