[Historias] Carreras de autos en la terraza de un palacio

El circuito oval en la terraza de un palacio… ¿De qué país hablamos? Si se habla de automovilismo con raros circuitos ovales, ¿Será alguna ciudad de Estados Unidos? ¿Podría ser Rafaela?…  ¡No! Fue en Buenos Aires en pleno Barrio Palermo Chico.

Escribe: Julio A. Benítez – benitezjulioalberto@gmail.com

Al asunto del título se refieren hechos pasados hace varios años en los que enmarcan la avenida Alvear, o los que están junto a la plaza San Martín, hoy conocido como Palacio Alcorta, una construcción que en 1994 se transformó en la sede de costosos lofts. Pero no siempre fue así.

Proyectado en 1927 e inaugurado el 1 de diciembre de 1928, aquel palacio tuvo como destino final ser la sede de una concesionaria de autos que, como representante autorizado de una empresa estadounidense, armaba y comerciaba la marca Chrysler en Argentina, que se llamaba Resta Hermanos y su edificio símbolo era ese que, a la altura del 3300 de la avenida Figueroa Alcorta, ocupaba y aún ocupa toda una manzana.

Fue obra del famoso arquitecto milanés Mario Palanti, que había llegado a Buenos Aires en 1909 y comenzó esa obra en 1929. Luego construyó otros edificios, uno de ellos el conocido Barolo, en Avenida de Mayo.

Su primera obra fue el Edificio Chrysler, aunque aquella empresa nunca fue su dueña. En la planta baja, sobre la avenida, estaban el salón de ventas y las oficinas y detrás, el área de montaje y fabricación de repuestos.

La pista circular

En el primer piso se ubicaban los talleres de retoques, terminación y depósito de vehículos. Pero la mayor curiosidad estaba en la gran terraza: Una pista circular de más de 1.700 metros de extensión y curvas peraltadas, que usaban para probar los autos a alta velocidad. Inclusive, alguna vez se la usó para hacer carreras de motos, ya que tenía tribunas con capacidad hasta 3.000 espectadores.

A esta altura, en la venta de un automóvil existió un intento de estafa por parte del comprador, que en esta nota no corresponde el acceso a los trámites judiciales y demás asuntos.

Pero sí que la empresa fue absorbida por otra conocida como Febre y Basset, que se hizo cargo del edificio, y que después pasó a manos del Comando de Arsenales del Ejército y fue sede del Registro Nacional de Armas luego reciclado y convertido en sede de lujosos departamentos actuales.

También podés ver:

Fuente: Carburando.com.

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *