El Gobierno nacional definió las condiciones para acceder a los...Leer más
Los productores agropecuarios tienen tiempo hasta el 30 de octubre...Leer más
La quinta edición del encuentro organizado por el Instituto Leibnitz...Leer más
La obra se realizó en el marco del Plan 500...Leer más
La segunda edición de los premios reconocerá a instituciones educativas,...Leer más
El proyecto analiza el impacto de las enfermedades respiratorias en...Leer más
[Manejá Bien] Conducir mejor en Villa María, la gran deuda pendiente
Escribe: Roberto Alassia
Sin dudas que nuestra ciudad pareciera cambiar en cuanto a la manera de conducir en función de los cambios de autoridades.
El anterior intendente hablaba de la ciudad del aprendizaje que en el tránsito ciudadano no se vio reflejado en absoluto.
Ahora para ordenar las calles de la ciudad y parar el desenfreno de los conductores de todo vehículo se pusieron cámaras en distintos lugares o por lo menos en zonas clave, que nada tienen que ver con señalizar cómo se debe conducir dentro de una ciudad.
Las multas en las rutas por los excesos de velocidad, nos parece perfecto, pero en una ciudad como Villa María y en nuestro país muy lejos del primer mundo el sistema a aplicar nos parece que es otro.
Con solo dos o tres medidas estamos en condiciones de sugerirle a nuestras autoridades que bajaríamos la accidentología en poco tiempo
Se debe hacer con controles personalizados en distintos sectores de la ciudad, no fijos, sino rotativos, con la acción de radares por parte de los inspectores o de las personas habilitadas para la función y, ahí sí, cobrando las multas. Y no sólo eso, sino que de acuerdo al grado de la infracción hasta con la detención del vehículo.
Lo que sucede es que eso demandaría el empleo de más personal y en estos tiempos nadie quiera tomar semejante responsabilidad.

Lo mencionamos hasta el hartazgo con solo dos o tres medidas estamos en condiciones de sugerirle a nuestras autoridades que bajaríamos la accidentología en poco tiempo, casi en un 25%.
Claro sin hacer excepción de ninguna naturaleza.
Gill dejó un caos total en el tránsito y esto va para peor más allá de las cámaras (que sólo servirán para recaudar, pero no para educar), porque siguen entrando importante cantidad de vehículos al parque automotor todos los años dentro de las dos villas y eso a corto plazo incrementará proporcionalmente los accidentes, si no insistimos en una conducción ordenada y respetuosa.