[Argentinadas] ¿Frío? Fríos eran los de antes, muchachos…

Inviernos eran los de antes. Qué tanta alaraca con este fresquete, viejo…

Escribe: Raquel Baratelli

Inviernos eran los de antes. Qué tanta alaraca con este fresquete, viejo. Que se vino de golpe, es cierto, que hace rato que no se congelaban las aguas de las piletas, puede ser, pero cerrar el camino de las Altas Cumbres y el del Cuadrado por hielo en la calzada, pasa todos los años.

Nieve en las sierras, muchas veces, fotos de fuentes congeladas en las ciudades cordobesas, gente emponchada hasta los dientes y falta de calefacción en las escuelas públicas, es moneda corriente por estos lares.

Así que no me vengan a decir que el termómetro se ha ensañado con nosotros y que la ola polar viene muchísimo peor, directo desde el polo a congelarnos la vida a los cordobeses como nunca… fríos eran los de antes, chicos, cuando la primera helada fulminaba todas las plantas del patio y el aire gélido se quedaba flotando sobre la ciudad fácil durante 2 o 3 meses, cuando las estufas eran de kerosene y en las escuelas ni existían.

Fríos eran los de antes, cuando la primera helada fulminaba todas las plantas del patio y el aire gélido se quedaba flotando sobre la ciudad durante 2 o 3 meses…

Era imposible sacarse la camiseta o dejar airear el gamulán; la única ropa térmica que había eran las bombachas de banlon, puro nylon y la inalcanzable lana natural de alpaca, así que la moda era cebollita para el día y la noche. No alcanzaba colcha para calentar la cama y la bolsa de agua caliente era el tesoro de la familia, ¡la de sabañones en los pies!

Lo que sin dudas ha cambiado muchísimo es la percepción de la temperatura, si a la llegada del frío te lo anuncian una semana antes y de lo único que se habla todo el tiempo es de la heladera que se viene; si las fotos del satélite, las de la nieve en el Champaquí y las ofertas de ropa térmica te bombardean, más ofri te hace.

Ta bien, la nieve en las playas bonaerenses son una novedad, te lo tomo, pero el frío de verdad hoy vive en otras latitudes… Lo que vivimos acá es una circunstancia temporal que pasa en un abrir y cerrar de garrafa.

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