Los homicidios dolosos en la provincia de Córdoba registraron una...Leer más
El gobernador Martín Llaryora le tomó juramento a Gabriel Frizza...Leer más
El intendente Eduardo Accastello encabezó la presentación del Plan de...Leer más
Carta abierta a nuestra comunidad Queridos vecinos:El próximo viernes 24...Leer más
La Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos informó que llevará...Leer más
Villa María se sumará a la 19.ª edición del Festival...Leer más
Desde el asado diario al vecino perseguido por el FBI: Los reclamos más insólitos en la Auditoría General
La denuncia de una vecina de barrio Lamadrid, en Villa María, tuvo alcances impensados cuando fue y acusó en la Auditoría General, comúnmente llamada Defensoría del Pueblo, a su vecino “por comer asado casi todos los días”.
Seguramente fue por la molestia que producía en los denunciantes los efectos de la parrillada diaria, antes que la envidia causada por la imposibilidad de la mayoría de los argentinos de comer asado más de una vez por semana, ante los exorbitantes precios de la carne.
La información traspasó las fronteras del río Ctalamochita y llegó a los medios provinciales y nacionales, que se ocuparon del asunto como si fuera una cuestión de estado. Incluso con enviados especiales para cubrir la curiosa novedad.
Pero, no es la única en su tipo en el listado de reclamos que se presentan en la sede de la Auditoría, a cargo de Alicia Peressutti.

Las denuncias por conflictos vecinales por la medianera, por las ramas del árbol que cruzan al patio ajeno, o por ruidos molestos por el alto volumen de la música son parte del paisaje cotidiano de los expedientes. Pero, hay otros que presentan características particulares que los vuelven al menos extraños, insólitos o, al menos, poco frecuentes.
Ruidos en el baño
Uno de los casos contados por la propia auditora se relaciona con un vecino que denunció a otro por ruidos molestos. Pero, en esta ocasión, el origen de la molestia no provenía de ningún parlante a punto de explotar.
El denunciante reclamaba que el vecino que vivía en el departamento del piso de arriba no utilizara más el baño después de la medianoche. Al parecer, y seguramente con mucha razón, ocasionaba trastornos en su sueño. La cuestión acústica en los modernos edificios suele ser una materia pendiente, claro.

Perseguido por el FBI
Otro suceso extraño es el acontecido con el vecino que sostiene ser perseguido por el FBI, la Oficina de Investigación de la Policía Federal de Estados Unidos.
“Hay un hombre que nos planteó que lo sigue el FBI, que lo escanean por satélite. Viene de vez en cuando, para preguntarnos qué hicimos con eso, para que lo dejen de escanear. Le decimos que hicimos los trámites para eso. Pero, el señor tiene una vida como cualquiera de nosotros (más allá de este reclamo)”, comentó la auditora general.
Brazo desconocido
Otro caso fuera de lo común es el de una mujer que quiere sacarse su brazo porque no lo reconoce como parte de su cuerpo. “Hay una enfermedad mediante la cual la gente desconoce parte de su cuerpo. Una mujer joven pide que le saquen el brazo, porque se lo han implantado según ella. Lo que busca es una autorización para realizarse una cirugía. Imagínense qué médico le va a autorizar esa cirugía”, remarcó Peressutti ante C20 Noticias.

“Yo no sé si es a partir de una cuestión emocional muy fuerte que los hace derrapar en estas cosas. Creo que estamos todos al límite, hay un antes y un después de la pandemia. La gente se aisló y aparecieron diversas patologías”, explicó la funcionaria.
¿Habrá respuesta y solución para todo?