El hallazgo a 8 mil metros debajo del mar que sorprendió al mundo: basura

Escribe: JULIO ALBERTO BENÍTEZ – benitezjulioalberto@gmail.com

Los científicos Osvaldo Ulloa y Rubén Escribano, director y subdirector, respectivamente, del Instituto Milenio de Oceanografía de la Universidad de Concepción de Chile, quedaron completamente alarmados con aa expedición que realizaron en enero de este año.

La sorpresa fue lo observado al llegar a los 8 mil metros de profundidad de la Fosa de Atacama, en el Océano Pacífico, una de las 30 que existen en los demás océanos, y que está ubicada a 160 kilómetros del límite entre Chile y Perú.

Esa alarma fue provocada por una bolsa de plástico con basura, en un lugar donde nunca había estado el ser humano y cuyas imágenes se vieron por vez primera en el portal de noticias “El Mostrador”, primer diario digital de Chile.

Este lamentable hallazgo es un llamado de atención a la humanidad. Los ríos y los mares que desembocan en los océanos no pueden ser receptores de plástico con basura. Ahora sabemos que llega hasta esa profundidad de los océanos y que puede quedar contaminando allí por siglos.

La hazaña, un verdadero sueño de infancia hecho realidad, fue posible gracias a años de investigaciones y la aparición providencial del explorador estadounidense Victor Vescovo, creador de un sumergible que posibilitó el descenso.

Sorpresa y media: basura a 8 mil metros de profundidad.

Mala sorpresa

El hallazgo de una bolsa de basura, fue como si un astronauta en Marte se encontrara en una exploración con una lata de cerveza vacía en mitad del desierto.

«La verdad que es bien dramático saber que hay basura a más de 8 mil metros. Necesitamos hacer un cambio cultural urgente, dejar de pensar que el océano es un gran vertedero», comentan los científicos.

Es conocido que hay basura en el lecho marino. De hecho, en 2019 hubo un escándalo mundial por el hallazgo de basura humana en las Fosas Marianas, en el Pacífico Occidental, donde investigadores japoneses hallaron bolsas de plástico, juguetes, zapatillas y hasta una cabeza de maniquí.

Entre los secretos del fondo del océano apareció una bolsa de residuos.

Las estimaciones de los científicos indican que unos 45 millones de toneladas de plásticos han acabado en los océanos, pero solo se han encontrado hasta ahora unas 440 mil toneladas.

«Se celebró muchísimo la hazaña de que seres humanos llegaran por primera vez al fondo de la Fosa de Atacama, la noticia dio la vuelta al mundo. Sin embargo, fue un balde de agua fría constatar que, antes que nosotros, habían llegado nuestros desperdicios. ¡Los plásticos, sobre todo, quedarán en el fondo del mar por siglos, no como un hito de nuestra audacia y avance tecnológico, sino que de nuestra soberbia e insensibilidad frente al daño que les estamos ocasionando a los océanos!», advirtió Ulloa.

Fuente: El Mostrador y Soy Chile

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