[Historias] La peor tragedia de un buque argentino en tiempo de paz

El 21 de septiembre de 1949, el rastreador ARA Fournier había zarpado desde Río Gallegos hacia Ushuaia. Un día después, una tormenta en el Estrecho de Magallanes le arrebató su futuro.

Escribe: JULIO A. BENÍTEZ – benitezjulioalberto@miguelandreis

Poco se sabe sobre lo que pasó, las furiosas olas de aquel temporal o alguna roca de improviso golpearon el casco del buque y marcaron en su destino un inminente hundimiento.

Los únicos testigos fueron sus 77 tripulantes (75 militares y dos civiles), pero la historia de aquella madrugada yace con ellos. Solo nueve pudieron escapar en balsa, pero ninguno sobrevivió, se encontraron sus cuerpos, algunos restos de carga y balsas rotas y los relojes que llevaban puestos los cadáveres estaban detenidos a las 4.20/4.25.

Era una unidad joven, producto de la industria naval local y botada el 5 de abril de 1939 en los astilleros de San Fernando y su historia de vida lo encontró operando con asiento en Puerto Belgrano desde octubre de 1940, en la Escuadrilla de Rastreo y Minado.

Desde 1948 integró la División Rastreadores de la Zona Naval Marítima y en agosto siguiente, el Fournier fue destacado como buque de estación a Ushuaia para dar apoyo a otras naves, hacer patrullas, controlar la caza y la pesca ilegal y ayudar a los pobladores alejados de las poblaciones.

La búsqueda

Lo esperaban en la ciudad del sur después del 22 de septiembre, pero nada se sabía de él, desde la tarde del 21. Comenzó entonces su incansable búsqueda y se formó una patrulla de exploración conformada por remolcadores, fragatas y aeronaves, que recorrieron cada rincón del posible derrotero del rastreador.

Las condiciones meteorológicas dificultaron la búsqueda e impidieron que se abarcara mayor superficie. Las unidades fueron destacadas a los canales fueguinos, a la boca del Estrecho de Magallanes y a las cercanías del Cabo de Hornos.

El 3 de octubre, desde una aeronave divisaron los restos de un navío en Punta Cono, 60 millas al sur de Punta Arenas y fueron destacados los buques Bahía Blanca y Sanavirón que encontraron dos lanchas rotas pertenecientes al Fournier, un salvavidas y un cuerpo no identificado.

A partir de aquel hallazgo, se acercaron más unidades a la zona. Un poblador chileno encontró otro cadáver y las naves argentinas recuperaron otros dos muertos a orillas del Canal San Gabriel y a 20 metros de la orilla de la Bahía Catalina se descubrió una balsa con otros cinco cuerpos, entre ellos el del comandante del buque, capitán de Corbeta Carlos Negri.

El recuerdo

La noticia sobre el hundimiento del Ara Fournier produjo una gran angustia a nivel nacional y el presidente Juan Domingo Perdón declaró el duelo nacional por 3 días, con la bandera a media asta.

Desde entonces se han rendido destacados homenajes en su honor. Calles y monumentos del país llevan el nombre del inolvidable rastreador o de alguno de sus 77 tripulantes.

La Armada Argentina los recuerda cada año y conmemora su última singladura con un monumento en Ushuaia y la fecha con una ceremonia en la plaza Rastreador Fournier del Barrio Rivadavia de la Base Naval de Puerto Belgrano.

Fue la peor tragedia de un buque de guerra de la Armada Argentina, en tiempos de paz.

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Fuente: Clarín Nº 1441 del 29 de setiembre de 1949

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