Massa, un ajedrecista del poder: Quién es el nuevo súper ministro del Gobierno

¿Jaque Mate para el Liberalismo renovador?

Escribe: Karin Hiebaum (Analista Internacional)

Sergio Massa nació en San Martín, provincia de Buenos Aires, un 28 de abril de 1972. Es hijo del empresario de la construcción Alfonso “Fofó” Massa y Lucia Cherti. Cursó sus estudios primarios y secundarios en el colegio católico Agustiniano, y luego derecho en la no muy popular Universidad de Belgrano, donde se recibió en 2013.

Se casó en 2001 con Malena Galmarini, la hija de los militantes menemistas Fernando “Pato” Galmarini” y Marcela Durrieu; desde entonces se instaló en Tigre. Es desde su adolescencia un fanático de San Lorenzo de Almagro y, luego, de Tigre.

Su matrimonio

Llega a conocer a su mujer, Malena Galmarini “por culpa» de su mamá, aseguró entre risas ella al recordar el momento en que conoció a su actual marido y padre de sus hijos.

Ella es hija del exfuncionario menemista Fernando «Pato» Galmarini -actual pareja de Moria Casán- y la exdiputada nacional Marcela Durrieu. Malena asegura que fue su madre la celestina que los presentó.

Comenta que un día llegó su madre a casa y le dijo: “Hoy me peleé con Massa, pero no sabés lo lindo y talentoso que es» y ella imaginó que hablaba de un hombre mucho mayor que ella.

Matrimonio y algo más. Massa y Malena Galmarini, socios políticos.

Un día -hace ya más de 25 años- Sergio cayó en su casa con la excusa de que tenía algunos temas pendientes con Marcela Durrieu. “Se quedó todo el día, no sé cuánto tenía para hablar con mi mamá”, contó Malena alguna vez en el programa de Mirtha Legrand.

Desde esa larga jornada en la casa de los Galmarini, Massa tiene su propio recuerdo: “La primera impresión no fue buena, Malena me ladró. A mí, en cambio, me llamó la atención enseguida. En ese entonces Male usaba el pelo muy cortito, y eso me encantó”, contó Sergio. Finalmente, una noche fueron a bailar -con un grupo de amigos que tenían en común- y ahí comenzó el romance.

Sus comienzos

Un recorrido por su biografía nos permitiría comprender su comportamiento político actual y le evitaría a no pocos algunas desagradables sorpresas en un futuro cercano.  Repasemos entonces sólo algunos de los datos más relevantes.

Sus orígenes están vinculados al partido oligárquico liberal Unión de Centro Democrático (UceDé) creado por el ingeniero Álvaro Alsogaray, el mismo con el que se nutrió de funcionarios el gobierno de Menem durante la tristemente recordada década de los noventa.

La presencia de Massa en la UceDé, integrando además su ala derecha (lo que no es poco decir en materia ideológica), no pasó desapercibida, por cierto, ya que fue presidente de la Juventud Liberal de la Provincia de Buenos Aires entre 1994 y 1996.

Producto de la lamentable alianza-convergencia política entre el justicialismo (menemizado) y la UceDé, se integró luego a las filas del primero a los 21 años. Claro que no eligió el mejor momento para transformarse en “justicialista”. 

Ingresar al PJ en los noventa representaba algo similar a incorporarse al radicalismo alvearizado (proceso por el cual el sector liberal copó su estructura alejándolo de toda representación nacional y popular) en plena década infame (durante los años treinta), cuando Discépolo se inspiró para componer su célebre “Cambalache”.

Massa y Alberto Fernández, enemistados y amigados con el kirchnerismo.

Se lo llamaba “el militante esponja”. “Señora, señor, usted elige: ¡Barrionuevo o la UCeDE!” gritaba el adolescente Sergio Massa en San Martín, arriba de una camioneta de campaña.

Massa es el muchacho del conurbano que levantó cabeza, vive pendiente de los medios y se queda después de los actos sacándose fotos y dando abrazos. Algunos dicen que es una mezcla de los dos caudillos peronistas más exitosos: Kirchner y Menem. “Yo trato de aprender de todos y en ese sentido no tengo pruritos”, afirmaba.

¿Como sigue su carrera política? El vaivén

Durante los 90, Massa fue asesor del Ministerio de Desarrollo Social durante la gestión de un producto típicamente menemista como Ramón “Palito” Ortega.

Pero cabe aclarar que llegó allí nada menos que de la mano del oscuro dirigente sindical Luis Barrionuevo, con quien había militado en San Martín.  Más tarde, fue diputado provincial por Buenos Aires, y durante la gestión de Eduardo Duhalde como Presidente Interino (quien se había alejado de Menem recién cuando éste se empezó a hundir tras hundir al país) se lo designó Director Ejecutivo del Anses; cargo en el que continuó aún después de las elecciones de 2003.

Llegando al 2007 fue electo intendente de Tigre, pero un año más tarde remplazará nada menos que a su colega (por lo liberal y por oportunista) Alberto Fernández como Jefe de Gabinete del gobierno de Cristina.

Antes de cumplir el año de gestión fue sustituido por Aníbal Fernández. Su abrupta eyección del cargo no resultó ajena a las elecciones legislativas de 2009. Fue cuando el gobierno lo acusó de “traidor” porque Malena Galmarini, su esposa y candidata a concejal en Tigre, se presentó en una boleta local despegada de la de Néstor Kirchner con la que obtuvo 14 puntos más, ostentando por otra parte una llamativa cercanía con el empresario conservador-liberal Francisco De Narváez. 

Massa se convirtió en una figura clave en el gobierno de los Fernández.

El propio Massa afirmó durante la campaña que había tomado la decisión de irse del gobierno. Lo que en realidad ocurrió fue que durante ese año el gobierno sufrió un gran desgaste y su oportunismo lo llevó a tomar distancia para no perder prestigio y posibilidades electorales.

Durante las elecciones de 2009, le permitieron a Massa continuar desempeñando el cargo de Intendente de Tigre. Pero su visión política, siempre ajena al pensamiento auténticamente nacional y popular, quedará en evidencia una vez más en 2010, cuando los cables de Wikileaks nos pusieron en alerta acerca de los vínculos carnales que mantuvo y mantiene con la embajada de Estados Unidos. De esos cables surge que calificó a Néstor Kirchner despectivamente de «perverso» y «cobarde».

Durante el 2013 se aleja definitivamente (en ese entonces) del kirchnerismo. Massa construyó una nueva estructura partidaria, el Frente Renovador, cuya base política data de la conformación en 2010 del “grupo de los ocho”, grupo intendentes de la provincia de Buenos Aires que se declararon antikirchneristas.

Con dicha estructura encabezó la lista a diputados nacionales por el Frente Renovador para las PASO, obteniendo el 35, 05% de los votos válidos. Y en las elecciones generales del 27 de octubre del mismo año alcanzó el 44%, convirtiéndose en la gran esperanza del grupo de poder para retomar las riendas del poder político.

Durante el año en curso viajó a la “madre patria” (EE.UU.) de todo liberal consecuente para posicionarse aún mejor de cara a “la Argentina que viene”.

Del divorcio del 2015 del kirchnerismo…  

Con el escenario electoral de un cercano 2015, Massa quiere convertirse en el nuevo Menem del siglo XXI. Un liberal que tras camuflarse en las filas del peronismo pueda llevar adelante otra aventura política impulsada por sus verdaderos jefes, la oligarquía vernácula y la burguesía de Estados Unidos.

Sin embargo, a diferencia de Carlos Menem (que nació a la política como militante de un peronismo nacional y popular), todos los datos disponibles de Sergio Massa dan cuenta de un personaje que desde que apareció en estas lides, no tuvo otra visión política que no fuese la que lo adscribe al liberalismo más rancio.

Primero con Álvaro Alsogaray y Luis Barrionuevo, luego como consustanciado menemista, y finalmente abandonando las filas (que nunca debió integrar) del kirchnerismo para no “desprestigiarse” y poder convertirse en el candidato que el bloque enemigo anda necesitando. 

A Menem se lo ha acusado con razón de traidor, porque ganó las elecciones en 1989 con un plan político surgido del campo nacional-popular y lo abandonó por ideas típicas del bloque oligárquico-imperialista ni bien llegó a la presidencia.

Massa también es liberal, pero a diferencia del riojano nunca demostró ser otra cosa, por lo tanto, y para no tener que lamentarnos en un futuro cercano, sería conveniente asumir con madurez política que el que avisa no traiciona.

Candidato a presidente en 2015

En las elecciones presidenciales de 2015, se presentó como candidato por el Frente Renovador y obtuvo el 21%de los votos. En aquella campaña, Massa dejó el registro de sus declaraciones más confrontativas con el kirchnerismo.

En un masivo acto en Vélez, en mayo de ese año, apuntó contra la entonces presidenta Cristina Kirchner:  «Voy a ser presidente porque me da asco la corrupción. Los voy a meter presos, yo no les tengo miedo». En el cierre de campaña de octubre, llamó a votarlo para «terminar con el kirchnerismo en la Argentina».

El hombre de «Tigre» mantuvo una relación ambivalente con Mauricio Macri.

Durante la campaña, Massa había tildado a Mauricio Macri como «el candidato de los empresarios», pero a solo dos meses de la llegada del fundador del PRO a la Casa Rosada, el ex intendente de Tigre y entonces diputado nacional lo acompañó al Foro de Davos.

En Suiza, frente a los CEOS de las empresas que controlan la economía mundial, Macri presentó a Massa como el líder de la oposición.  «Me acompaña uno de los líderes más importantes de la oposición argentina, Sergio Massa, del partido peronista, con serias posibilidades de terminar siendo quien conduzca el partido», dijo Macri en rueda de prensa.  

Luego en 2017, Massa formó una alianza con Margarita Stolbizer y Victoria Donda, el frente País, para postularse como senador nacional, cargo al que no logró acceder.

En aquellas elecciones, los electos senadores por Buenos Aires fueron Esteban Bullrich y Cristina Kirchner, aunque Massa en su cierre de campaña había llamado a votar «ni por Macri no por Cristina», ya con críticas al gobierno de Juntos por el Cambio al que acusó de «tapar los problemas con show».  

Su participación post-divorcio en el Frente de Todos

Durante 2019, tras intensas negociaciones, Massa decidió sumarse al Frente de Todos para acompañar a Alberto Fernández, quien había reemplazado como jefe de Gabinete en 2008 y a quien había criticado duramente para construir sus incursiones electorales.

Massa ocupó el rol de candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, con el objetivo de ser presidente de la Cámara baja, cargo que ocupa hasta hoy. «Todos tenemos que aprender de nuestros errores y entender que, en nuestros errores, en nuestros fracasos, en nuestras peleas, pierde la gente», decía Massa antes de las elecciones 2019 sobre su decisión de acompañar la fórmula Fernández-Fernández y apuntaba contra Macri.

«Con el fracaso rotundo de Macri, hubo veinte empresarios que ganaron millones de dólares, dueños de empresas de luz, de gas, de petróleo y de bancos, y de autopistas, inclusive familiares y perdieron millones y millones de argentinos».

Massa, nuevo ministro de Economía, Producción y Agricultura

Este jueves por la tarde fue informada la novedad por Presidencia luego de un día cargado de cambios en el Gabinete. Más temprano, Gustavo Beliz había presentado la renuncia como secretario de Asuntos Estratégicos

A partir de la fecha, Sergio Massa estará a cargo un nuevo superministerio que unificará el de Economía, Producción y Agricultura, Ganadería y Pesca, incluyendo además las relaciones con los organismos internacionales, bilaterales y multilaterales de crédito.

Se hace camino al andar. Massa nunca desechó el sueño presidencial.

El mencionado comunicado enviado desde Presidencia se dio en medio de un día convulsionado en la Casa Rosada, donde el mandatario mantuvo varias reuniones.

Según trascendió, Silvina Batakis presentó su renuncia debido a los rumores de la llegada de Massa al Ministerio de Economía en una reunión que duró dos horas, luego de haber aterrizado en Buenos Aires tras mantener reuniones en Washington con el Tesoro de los Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional.

Un breve análisis psicopolítico

Ya debido a la historia política y durante su infancia, podemos destacar que el futuro ministro con facultades extraordinarias ha aplicado una estrategia política de juegos de ajedrez.

Esta situación actual del Gobierno le permite aplicar sus facultades extraordinarias en estrategias muy pragmáticas y analizadas en cada movimiento a efectuarse. Y dónde se describe a un potencial de juegos estratégicos en base a trucos de ajedrez, con una observación multilateral, estudiando bien los juegos de sus opositores dentro de su equipo de trabajo.

Este tipo de perfiles psicológicos aplican en sus actividades políticas un gran grado de liderazgo, sumándose la ambición personal, lo que los lleva a estudiar cada uno de los movimientos que aplican en la estrategia.

Son personas que se basan en asesoramiento de profesionales especializados en cada temática, y buscando ante todo el beneficio propio y preparando su cancha para sus objetivos a cumplir.

Cabe aclarar la empatía en su trato social, que lo lleva a evitar conflictos con sus opositores, y así entablar las mejores relaciones institucionales y a nivel internacional.

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