Morosos incobrables, un nuevo intento: La última jugada de Alberto, cobrar a Cuba una vieja deuda

Escribe: Julio Nieto

Tras el nuevo acuerdo firmado días atrás con el FMI, las metas previstas para lo que resta de 2023 establecen que se fijó terminar el año con US$ 8 mil millones de desembolso, lo que representaba un incremento de US$ 2.100 millones con respecto a diciembre de 2022 (US$ 5.900 millones).

Si bien el acuerdo logrado por el ministro Sergio Masa mantuvo el monto original, el FMI aceptó bajar las metas trimestrales ajustando a US$ 1 mil millones. De esta forma, logra una reducción a US$ 4.900 millones con respecto a lo acumulado en diciembre de 2022.

La crisis cambiaria e inflacionaria en medio de un proceso electoral y con un escenario de tres tercios, saca al gobierno a cubrir todos los frentes si desea lograr un inesperado triunfo en octubre o noviembre.

En el marco de una nueva cumbre del G-20, el presidente Alberto Fernández partió a una gira que lo tendrá ausente por casi todo el mes de septiembre.

India, Cuba, EEUU y luego Chile para conmemorar los cincuenta años del golpe a Salvador Allende, serán sus últimos viajes como jefe de Estado en medio de una campaña que lo mantuvo ausente de actos, declaraciones y apariciones.

Una de sus últimas jugadas será cobrarle el próximo 15 de septiembre una deuda a Cuba que data de medio siglo y que con intereses devengados oscila entre 2600 y 3000 millones de dólares.

Alberto intentará cobrarle una vieja deuda a Cuba.

La historia

El préstamo ideado y gestionado por el entonces ministro de Economía José Ber Gelbard sirvió para financiarle a Cuba la venta de 1.000 tractores, maquinaria agrícola, 5.515 camiones pesados Fiat y 6.000 automóviles Fiat 125, además de otros miles de Renault 12, Ford Falcon, Citroën Ami 8, Peugeot 404, y 9.000 unidades Dodge 1500.

La medida, en su momento, fue utilizada por el gobierno de Juan Domingo Perón para romper el “bloqueo” impuesto a Cuba por parte de Estados Unidos.

El crédito, implicaba un acercamiento al bloque comunista, del que el entonces ministro Gelbard era simpatizante.

El crédito acordado a devolver en un plazo de seis años, con tasa del 6% anual, pasó medio siglo sin cobrar o reestructurar y, para peor, cuando en 1989 cayó la URSS, Cuba se declaró en default.

Fidel Castro con el entonces ministro José Ber Gelbard.

¿Devolución?

En la actualidad, con intereses devengados (o acumulados) la deuda que la isla tiene con Argentina rondaría entre 3.000 y 4.800 millones de dólares.

Durante las presidencias de Carlos Menem y Néstor Kirchner si bien hubo negociaciones, no se llegó a un acuerdo. De hecho, el propio Kirchner, a través de su canciller, Rafael Bielsa, propuso una quita del 75% del mismo, pero sin resultados.

Hoy, aquel préstamo de 1973 vuelve a tomar relevancia, no sólo por la necesidad del país en cobrar una deuda impaga, sino también la necesidad de cubrir su déficit en dólares, las obligaciones con el Fondo como también la idea de tener en el próximo periodo gubernamental un camino propicio hacia una dolarización o un sistema bimonetario.

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