[OPINIÓN] La Dama ganó la partida

Escribe: Cristina Pablos

Para ponerlo en términos lúdicos, la dama o la reina se comió al rey y a algunos de sus alfiles, en este ajedrez político que se desencadenó, después de la derrota electoral, en el seno del máximo poder del país, un gobierno de dos (o más) irresponsables, a quienes el pueblo les importa un pito.

No tuvieron empacho en crear zozobra e incertidumbre en ciudadanos que ya vienen cascoteados hace tiempo por todos lados. La dama le impuso a Alberto Fernández- quien obvió la poca dignidad que le quedaba- un gabinete añejo, de impresentables y voló a su “lugar en el mundo” mientras, su delegado se hacía cargo de cumplir sus órdenes.

Fernández nombró (o le nombraron) en su gabinete a un Aníbal Fernández en Seguridad, el mismo que decía que era una sensación y con un vocabulario de cloaca. Como Jefe de Gabinete a Manzur, gobernador eterno de una de las provincias más postergadas del país y especialista en fraudes electorales y…mejor no seguir.

Ahora el gobierno comienza una alocada y desesperada carrera para revertir, en noviembre, el resultado adverso de las PASO, con medidas que a fin de año nos llevarán puestos a todos; el populismo es cortoplacista.

Mientras el FMI planteó que recién negociará con Argentina cuando presente un plan concreto y pide no lo metan en las internas, Guzmán hace un rulo financiero con los 4.334 millones de dólares que el Fondo le entregará al país (lo mismo que a otros) por el Covid, con el Banco Central y, en vez de usar una parte para achicar la deuda, van a llover billetes desde el cielo en forma de planes, IFEs, AUH, subsidios, jubilaciones etc., emitiendo 60 millones de pesos; es decir, pan para hoy y hambre para mañana.

Quieren apuntar a un shock de consumo, por dos meses, pasado noviembre se acabará la fiesta y seremos más pobres, sin moneda, con menos poder adquisitivo, más inflación y el dólar por las nubes.

Para completar el plan “recuperación del voto”, han decretado el fin de la pandemia y todo está permitido, al diablo el barbijo y liberación de casi todas las actividades sociales; medidas de las que, espero, no tengan que arrepentirse.

Por si esto fuera poco, están haciendo de Papá Noel regalando electrodomésticos, bicicletas y demás a la gente humilde. Hay que ser una porquería para presionar así a la gente pobre, haciéndoles perder su dignidad.

Espero que esta gente recuerde que Papá Noel pasa sólo una vez al año y no se deje comprar.

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