Pancho Ramírez: el caudillo enamorado y un final trágico [VIDEOS]

Música e Historia –  “…y cuando alumbra la noche se ve la sombra el’caudillo…”

Escribe: Leo Muñoz

El Supremo y la Delfina

Con 35 años, el 10 de julio de 1821 moría de un trabucazo a quemarropa el “Supremo Enterriano”, Francisco “Pancho” Ramírez, cuando en un embate furioso volvió para liberar a su Delfina de la partida santafesina que Estanislao López pusiera en su persecución.

Su amada fue salvada a lomo de caballo, mientras Pancho Ramírez se ofrendaba sangrientamente luchando. Decapitado, la cabeza fue exhibida por largo tiempo en Santa Fe, como macabra advertencia a quien se opusiera al “Patriarca de la Federación”, Estanislao López, su aliado en las jornadas de la triunfante lucha contra el Directorio apenas un año antes.

La República de Entre Ríos

Ramírez fue artiguista, las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe fueron parte de la órbita de influencia directa del caudillo oriental José G. de Artigas. Enfrentados al gobierno central del Directorio, el ciclo cerró con la caída de este gobierno.

Pero las disensiones entre los caudillos referentes, provocaron la ruptura y enfrentamiento entre ellos. Ramírez derrotó y persiguió a Artigas, así como finalmente López terminará con Ramírez. En septiembre de 1820, Ramírez impulsó la creación de la efímera República de Entre Ríos.

Pancho Ramírez en el arte

La figura del “Supremo” y la Delfina, amazona pelirroja que combatiera a su lado, y su amor con final trágico en los campos de Chañar Viejo (Córdoba) atrapó a muchos artistas.

Musicalmente lo recuerdan las obras “La Pancho Ramírez” de O. Corradi y Hedgard Di Fulvio, “Ramírez: el Caudillo Enamorado” de Félix Luna y Ariel Ramírez, “Pancho Ramírez y la Delfina” de Pacho O’Donnell y Antonio Tarragó Ros o “Romance de la Delfina” de Carlos Guastavino que interpretara Eduardo Falú.

También pintado, hecho escultura, así como representado en cortos (como en Los amores de la Patria, “Pancho Ramírez y la Delfina”). Una historia de amor que quedó eternamente en el recuerdo, la de Pancho y Delfina, la del amante que murió por su amada.

“La Pancho Ramírez” (O. Corradi, H. Di Fulvio)

Pancho Ramírez caudillo
de los campos entrerrianos
se le ha cruzado la muerte
Bedoya logró alcanzarlo.

De tanto rastrearle el sexo
sendas se hicieron los llanos
los montes oscurecieron
como queriendo ocultarlo.

Se cerraron para siempre
sus ojos azules claros
y se mezcló con la tierra
un bravo que degollaron.

Estribillo
Fue testigo de esta suerte
Don Anacleto Medina
Coronel de los Dragones
salvador de la Delfina.

Cuentan desde ese momento
anda deambulando en los llanos
un jinete sin cabeza
con una lanza en la mano.

Dicen las sombras que dijo;
que como buen entrerriano
nos anda buscando a todos
para volver a pelearlos.

Que Pancho jamás ha muerto
y si quieren encontrarlo
en San Francisco el´ Chañar
allí los está esperando.

Estribillo
Por montoneros de López
fue despenado a cuchillo
y cuando alumbra la noche
se ve la sombra el´caudillo.

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