El expediente judicial de la causa Generación Zoe en Villa...Leer más
Con el levantamiento del secreto de sumario, se conocieron nuevos...Leer más
Mantener el calendario de vacunación al día, ventilar los ambientes...Leer más
Las jornadas estuvieron dirigidas a estudiantes, docentes y familias, con...Leer más
Las capacitaciones se realizarán el 26 de junio en el...Leer más
La Selección aseguró el primer puesto del Grupo J y...Leer más
[Tiempo Loco] Zona de confort… térmico: Qué es y cómo se logra
La Norma ISO 77301 define el confort térmico como “a la condición de la mente humana que muestra la satisfacción con el ambiente térmico”.
Según dicha norma, dos o más personas en una misma habitación podrán no coincidir en juzgar como confortables, las condiciones térmicas del lugar, porque la sensación de bienestar es individual.
Escribe: Mag. Hernán Allasia
Entre las variables climático/ambientales que influyen en la sensación térmica, se pueden nombrar: la temperatura del aire, la humedad relativa, la exposición a la radiación solar, la velocidad del movimiento del aire y la temperatura radiante de los objetos que nos rodean.
Otras variables que también influyen dependen de aspectos personales como sexo, edad, constitución corporal, actividad, vestimenta, estado de salud y expectativas de confort, y además interviene el diseño de los edificios.
El cuerpo humano realiza cierta adaptación a la temperatura ambiente, cuando los cambios son progresivos, como en el caso de las variaciones estacionales. Una misma temperatura de confort (20ºC, por ejemplo) puede ser percibida como cálida en invierno o como fresca, o inclusive fría, en verano.
La sensación de confort implica un proceso complejo que depende de cada persona, su actividad y su entorno.

Gastos de energía
Los aparatos destinados a acondicionar térmicamente los edificios mejoran el confort y el bienestar, aunque a costa de un consumo de energía que, en algunos casos, puede llegar a ser excesivo.
Regular adecuadamente la temperatura de esos equipos, teniendo en cuenta las condiciones exteriores junto con otros factores que influyen en el confort térmico, es también un medio para mejorar la eficiencia energética en los edificios, haciendo un uso racional del recurso, con el beneficio adicional de preservar condiciones favorables para la salud de los ocupantes.
También podés ver:
AUTORA: Arq. Gabriela Casabianca.
Docente Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo / Universidad de Buenos Aires e Investigadora Adjunta Centro Hábitat y Energía.