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Cacho Aiello, León Gieco y un homenaje a Angelelli (Video)
El músico y productor artístico villamariense Enrique Cacho Aiello participó como arreglador de una canción interpretada por León Gieco, que homenajea a monseñor Enrique Angelelli, asesinado durante la última dictadura militar.
Se trata de “Hay que seguir andando”, compuesta por el padre Carlos Saracini e inspirada en una frase del obispo que ya fue beatificado por el papa Francisco y aguarda en la sala de espera para convertirse en santo.
Aiello se hizo cargo también de la instrumentación, la mezcla y la grabación en su estudio “Orange Audio”.
La canción fue compartida por Gieco en las redes sociales el 4 de agosto, al cumplirse un nuevo aniversario de la muerte de Angelelli. “Hoy, recordamos su martirio y muerte, así como la muerte de Carlos Murias y Gabriel Longeville, asesinados el 18 de julio, y Wenceslao Pedernera, el 25 de julio”, publicó el artista santafesino.
Cacho, por su parte, compartió el video de la canción acompañado de la frase “Arreglo y grabación para esta emotiva canción del Padre Carlos Saracini con la voz del capo León Gieco”.
No es la primera vez que el productor villamariense se vincula con artistas reconocidos. Con Piero y Lito Nebbia, solo por citar dos ejemplos, ha compartido escenario, canciones y la trastienda en la sala de grabación.
La canción
“Hay que seguir andando” fue creada por Carlos Saracini, un sacerdote de los misioneros pasionistas, a cargo de la Iglesia de Santa Cruz en Buenos Aires.
Este lugar con historia se convirtió en refugio de perseguidos por la dictadura militar y en un punto de encuentro de las primeras reuniones de las Madres de Plaza de Mayo. Allí se convocaban Azucena Villaflor, Esther Careaga y Mary Bianco, quienes fueron secuestradas y desparecidas por la última dictadura.
Se trata de un cura con un alto compromiso social, para quien la figura de Angelelli es central en su vida al servicio de los demás.
«Angelelli me hace creíble el Evangelio y el discipulado de Jesús en la Iglesia, ayer y hoy. Su vida, su entrega y su martirio es inspiración constante para mi vida consagrada y para mi ministerio sacerdotal”, sostuvo sobre el obispo.
“Gracias a él y a muchos testigos quiero gestar una Iglesia más fraternal, más sencilla, participativa y colegiada, que crea y ama profundamente la historia, buscando con otros y otras instituciones, desde y con los pobres», explicó Saracini.
Angelelli
Monseñor Enrique Angelelli asumió como obispo de La Rioja en agosto de 1968. Entre sus diversas acciones a favor de los más desfavorecidos, promovió la formación de cooperativas de campesinos y alentó la organización sindical de los peones rurales, los mineros y las empleadas domésticas.
Tres asesinatos previos anticiparon su trágico final. El 18 de julio de 1976 fueron ultimados fray Carlos Murias y el padre Gabriel Longueville, en Chamical; y el 25 de ese mes, el dirigente cooperativista laico Wenceslao Pedernera.
El 4 de agosto, cuando Angelelli retornaba a La Rioja, fue asesinado cerca de Punta de Los Llanos. La impunidad se prolongó durante años, hasta que en 2014 salió la condena para algunos de los culpables de su muerte.
El 27 de abril del año pasado, el Papa Francisco firmó la beatificación de monseñor Enrique Angelelli, los sacerdotes Carlos Murias y Gabriel Longeville y el laico Wenceslao Pedernera. Es el paso anterior a ser consagrados como santos.
Mirá el video de la canción en la que participa Aiello como arreglador:
“Hay que seguir andando”
Nos duele amigo hasta los huesos; y se endurecen nuestras entrañas.
Por la injusticia, la cobardía. Nos va invadiendo la hipocresía.
Hay tanta bronca acumulada. Tanta traición disimulada.
Que se nos cierran hasta las manos y el desencanto nos va aquietando.
HAY QUE SEGUIR ANDANDO, NOMÁS,
Muchos no están, hermano mío. Y el corazón siente el vacío.
Las lágrimas corren el rostro. Ellos están junto a nosotros.
Por el dolor la voz callada, que nos golpea que nos aplasta.
Resiste el hombre que está enjaulado. Resiste el pueblo acribillado.
Que no se cieguen nuestras miradas, que nuestra historia no está cerrada.
Son nuestro llanto nuestra alegría, semilla abierta, de nueva vida.
Al hombre nuevo Dios va creando, con nuestro barro lo va engendrando.
Jesús camina a nuestro lado, no tengas miedo suma tu mano.
Su Espíritu sigue impulsando a este Pueblo Crucificado.
El Pueblo libre será posible, muchos testigos hoy nos lo dicen:
Angelelli, Oscar Romero, Carlos Mugica mil compañeros;
su sangre canta en nuestras cuerdas
Este es el tiempo del hombre nuevo.

