[Historias] Alfonsín, Menem y las cartas de un villamariense contra las jubilaciones de privilegio

De las páginas 192 y 193 del libro “Cuatro Pilares”, escrito por Don Raúl Pidoux, transcribimos los términos de dos cartas que ponen en el centro de la escena las denominadas jubilaciones de privilegio. Una misiva fue dirigida a Ricardo Alfonsín, presidente de la UCR en 1990 y al presidente de la Nación Carlos Menem, mientras que la segunda fue la respuesta de la secretaria privada del expresidente radical.

Escribe: JULIO A. BENÍTEZ – benitezjulioalberto@gmail.com

 “Villa María, octubre 22 de 1990. Señor Presidente de la Unión Cívica Radical – Doctor Raúl Alfonsín – Casa Radical – Capital Federal.

De mi especial consideración: En democracia, el derecho de una sociedad moderna debe ir corrigiendo los defectos que padece y dar lugar al perfeccionamiento del sistema. Hace unos días escuché sus declaraciones formuladas en la televisión y, sobre el particular, deseo expresarle mi preocupación, ya que como usted lo confesara, percibe una asignación que oscila en treinta y dos millones de australes.

Allí me parece duro comprender por qué en los años de gobierno no se avanzó en el perfeccionamiento de la sabia ley que dejara don Arturo Umberto Illía: Salario vital, mínimo y móvil, ley madre que debiera aplicarse en los lineamientos generales para todo tipo de retribuciones en nuestro país.

Más de un centenar de funcionarios y legisladores han recibido notas relativas a jubilaciones de privilegio – ley vergüenza nacional. Pueden estudiarse duplicados de carpetas; nadie se ocupó del tema desde los señores presidentes hasta el último legislador o funcionario.

En mi particular caso, luego de un documentado aporte de 45 años y 65 años de edad, percibo en la actualidad seiscientos noventa y cinco mil australes… Qué abismal diferencia, qué desastre nacional y qué nueva casta gubernamental se enquista en el presupuesto nacional.

Los que gobiernan tienen excelentes asignaciones y para qué hablar de las jubilaciones de privilegio, rémora y vergüenza nacional que segrega al sector mayoritario de la sociedad argentina: El sector Obrero.

Expreso a usted mi sincero saludo. Raúl C. Pidoux.

C/C. Al señor Presidente de la Nación –Doctor Carlos Saúl Menem – Casa de Gobierno – Capital Federal”.

Menem y Alfonsín cuando sellaron el Pacto de Olivos.

La respuesta de Alfonsín

“U.C.R. – Comité Nacional – Buenos Aires, noviembre 7 de 1990 – Señor Raúl Pidoux – Córdoba –

Estimado señor: Le envío esta carta con el exclusivo propósito de aclararle el tema que tanto preocupa a algunas personas: La pensión que en su carácter de ex presidente de la Nación Argentina recibe el doctor Alfonsín.

Con seguridad usted no escuchó la explicación que él mismo dio en aquel programa que menciona, ya que señaló que esos treinta y dos millones correspondían a una asignación extraordinaria en retroactivos que por única vez recibió, ya que la anterior fue de siete millones y la actual, real, es de doce millones, aproximadamente.

Esto corresponde como verá usted, en la copia del decreto que acompaño, a la asignación que por todo concepto recibe como sueldo actual el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a la que usted debe sumar sus treinta y cinco años de aportes como abogado.

Realmente, nos sentimos muy mal, permítame hacer mía su queja, con la realidad que vive la clase pasiva, pero también creo a mis 42 años y con familiares acreedores a esas paupérrimas mensualidades, que en ninguna parte del mundo se cuestionaría la jubilación de un ex presidente que no recibe una asignación “de facto”, que no es “graciable” ni “por invalidez”, como se ha señalado en este caso.

Lo saluda con todo respeto, Margarita Ronco, Secretaria Privada”.

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