[Historias] El secreto del General San Martín que guarda un pueblo chileno

Escribe: Julio A. Benítez – benitezjulioalberto@gmail.com

Es el primer pueblo libre chileno, se encuentra en el Valle del Aconcagua y a menos de una hora de los Caracoles. Por allí pasó San Martín y su Ejército Libertador, en 1817, más precisamente por el Paso de los Patos.

A sólo una hora y media aproximadamente de Santiago y a menos de 50 minutos de los Caracoles, se encuentra este pequeño pueblo escondido en ese Valle de la Región de Valparaíso a 100 kilómetros del túnel internacional y su gente siente una especial admiración por Don José de San Martín.

Su nombre: Putaendo.

En cada rincón y detalle de este pequeño destino se respira respeto y admiración hacia el héroe y su gesta.

Tal es así, que en una de las aristas de la plaza se encuentra un espacio dedicado a la historia de San Martín y su paso por tierras chilenas y en este rincón se encuentra un secreto muy cuidado por todos los habitantes de Putaendo, el cual se ha convertido en uno de los mayores atractivos del lugar.

Un árbol histórico

Se trata del histórico Pimiento Centenario, el árbol en el cual, según cuentan sus habitantes, amarró su caballo para poder descansar y existe allí una escultura de metal de un caballo con su montura puesta en momento de descanso, realizada en el 2019, junto al ejemplar de frondosa copa y un gran tronco, que data de aquella época.

El Casco Histórico de este pueblo es una verdadera postal, allí se encuentra la histórica calle Comercio con viviendas de adobe de los siglos XVIII y XIX, las cuales poseen terminaciones en madera, pilastras, cornisas, pilares de esquinas.

Recorrer estas dos cuadras es como viajar en el tiempo, cada fachada ha sido cuidadosamente mantenida, sus faroles en las paredes recuerdan a la época colonial y aún se conserva su angosta calzada por donde pasaban las carretas.

Un pueblo amable

En cuanto uno llega y pone un pie en las veredas ya se escucha “¡Buenos Días!, ¡Hola!, ¡Bienvenido!”. Y una enorme sonrisa se refleja en el rostro, los pobladores de Putaendo son dueños de una calidez que invita a quedarse, conocer más y por supuesto disfrutar de la tranquilidad del lugar.

El pueblo cuenta con pequeñas posadas para pasar la noche, si bien la capacidad hotelera es reducida, si se tiene suerte o se reserva con tiempo, uno puede hospedarse allí y empaparse aún más de su historia y, por supuesto, comer exquisitos platos de los gastronómicos locales.

Este pueblo tiene una riqueza histórica, cultural y arquitectónica sin igual; como ya dijimos, el recorrido comienza en la calle Comercio, los pobladores reconocieron este camino como eje fundacional y lo utilizaron como referencia de emplazamiento.

Allí, entre relatos y coloridas casas coloniales, uno puede tener un pantallazo del lugar para luego elegir como continuar el recorrido.

En la Plaza de Armas, calle Comercio, está la iglesia del 1700 y el Pimiento Centenario, son algunos de los atractivos del recorrido.

Allí se festeja el colorido carnaval gratuito, uno de los más largos de Chile, actualmente son 9 noches de fiesta, y es el mejor espectáculo veraniego del Valle de Aconcagua, que se lleva a cabo la segunda semana del mes de febrero, justo antes del Festival de Viña del Mar y cuenta con la presencia de destacados artistas, además de la tradicional lluvia de papel picado.

Revivir el cruce

Todos los años, en el mes de febrero, el municipio de Putaendo invita sin costo a un grupo de aventureros a que recorran a caballo el Cruce de San Martín por el Paso de Los Patos en la Cordillera de Los Andes, para conmemorar la gran hazaña del Ejército Libertador.

Son más de cinco días de cabalgata por la imponente cadena montañosa, ¡Una experiencia maravillosa!

Fuente: Mdstrip@mdzol.com, escrito por Felicitas Oyhenart.

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