Kevin recibirá un trasplante y su papá biológico será el donante

En su lucha y la de su familia por vivir, Kevin Ferrero, el niño de Corral de Bustos que padece Leucemia Linfoblástica Aguda tipo B, recibió buenas noticias. Será trasplantado a partir de la donación de médula de su padre biológico, José María.

Era una de las posibilidades analizadas por la familia luego de su recuperación “milagrosa”, tras el fracaso del tratamiento realizado meses atrás en Barcelona, España.

La terapia en tierra catalana resultó posible tras una intensa y mediática campaña para recolectar el dinero necesario para pagar el costoso tratamiento, en la que incluso participó el influencer Santi Maratea.

Pero, la terapia no dio el resultado esperado. Luego de varias semanas, regresó con su familia. El 17 de junio último, desde la cuenta “Todos por Kevin Ferrero” publicaban que “el tratamiento Car-T, la única esperanza de cura que deseamos con tantas fuerzas, no dio los resultados que esperábamos”.

Según lo informado por los profesionales médicos, “no había nada más por hacer”. Fue un momento difícil y triste para la familia y para toda una ciudad que había colaborado y anhelaba la cura de “Súper Kevin”.

Al niño de ojos celestes solo le quedaba recibir el amor de su familia, divertirse con sus amiguitos y jugar con sus mascotas. Nada más había por hacer. “Disfrútenlo todo el tiempo que puedan”, eran las palabras que resonaban entre sus seres queridos.

Milagro y trasplante

Pero ocurrió un milagro, según las palabras de la propia familia, una punción practicada a la médula del niño reveló que estaba sana, que ya no había enfermedad. En otras palabras, que ya no poseía células cancerígenas en su cuerpo.

El trasplante apareció en el horizonte como un camino para recuperar su calidad de vida. Y sus familiares difundieron que se le realizarán los estudios pre-trasplante en el Hospital Italiano de Buenos Aires.

El donante de médula será su papá biológico, José María, quien también debe prepararse en unas semanas para llevar a cabo ese proceso.

En los últimos días, Kevin había estado internado durante cinco días en el Sanatorio de Niños por una fiebre que pudo ser controlada y ahora espera por los estudios que le permitirán seguir adelante hacia su recuperación.

Leé más:

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *