[La infancia de los líderes] Pablo Picasso, a 50 años de su muerte: El alumno superador

El 8 de abril de 1973 fallecía uno de los mayores artistas del siglo 20, Pablo Picasso. En este relato, el profesor Luis Luján recupera un momento de su infancia para su libro “50 cuentos de pequeños de grandes personalidades – La infancia de los líderes”, aún sin publicar.

Escribe: Profesor Luis Luján

Quizás muchos amantes del arte pictórico a fines del siglo XIX debieron haber conocido a don José Ruiz y Blaso, profesor de dibujo en la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, en la localidad de Málaga, en la península hispánica, de no ser por su hijo.

Tal vez don José jamás imaginó que sería superado por su alumno, su primogénito quien, a los ocho años de vida, tras una corrida de toros, y bajo la supervisión de su padre, pintó la obra “El picador amarillo”, obra en óleo de la que nunca quiso separarse.

Pero la cuestión económica de su familia hizo que el padre debiera pedir el traslado a la localidad de La Coruña. Y fue justamente allí en donde el pequeño artista hiciese su primera exposición de pintura con apenas trece años de edad.

Una postal repetida del célebre pintor español.

Dos años después, don José Ruiz Blaso consiguió una cátedra en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, y hacia allí se mudaron, y su hijo fue admitido como alumno.

-Hijo, me siento orgulloso por ti. Jamás antes había visto tanta vitalidad en las pinturas como los retratos que tú haces.

-Padre, me alegra saber que tú admiras mi trabajo.

-¿Y quién no lo haría? Cuando un observa tus pinturas pareciese que estuviese mirando a través de una ventana, son mágicas.

-¡Gracias, padre!

-¡Y recién vas a cumplir quince años! ¡Tienes un futuro prominente en tus manos con este tipo de arte!

-Gracias, padre, pero debo confesarte algo. No es de mi agrado seguir este academicismo sentimental que hay en mis óleos.

-¡Pero, hijo mío! ¿Qué estás diciendo? ¡Eres un verdadero genio!

-Lo sé, padre, y no deseo defraudarte, y es por eso que continúo aquí, y es por ti, por tu celo profesional, por tu trayectoria.

-¿Acaso no estás conforme, hijo?

-¡No, padre, no! Hago lo que tú deseas que yo haga.

-¡Oh, no es así, hoy me siento superado por ti!

-¡No digas eso, padre!

-Sí, porque así lo siento. He contemplado cada una de tus pinturas infantiles, y no he encontrado nada infantil en ellas.

-Y a eso te lo debo a ti, padre.

-No, he juramentado que jamás volveré a pintar, y ahora te entrego a ti mis pinceles y mis paletas.

Tal vez don José jamás imaginó que sería superado por su alumno, su primogénito

Don José hizo entrega de esos elementos en manos de su hijo pródigo, un verdadero y talentoso artista, y se dijo que jamás volvió a utilizar otro lienzo para pintar.

Sabía que había sido superado por su aprendiz, y eso lo llenó de orgullo. Sabía que su hijo seguía progresando en técnicas los observadores de este arte no iban a poder diferenciar la pintura de la realidad por la perfección de sus obras.

El Guernica, una de las obras más emblemáticas del artista.

Pero el joven artista, apenas un adolescente quinceañero, se sintió culpable de la decisión de su padre. Era cierto que todos apreciaban sus retratos realistas, pero él, después de ese acto de su progenitor, se volvió rebelde hasta en sus pinturas.

Un día se encerró en su taller y comenzó a esbozar su próxima obra pictórica, pero renegando de toda la teoría aprendida. Quiso demostrar que no era tan bueno como creía su padre.

Deseaba no tener aquella responsabilidad a sus cortos años de vida. Entonces terminó su pintura y llamó a su mejor amigo para que le diese el mayor de los espantos al contemplarla.

-¿Qué opinas entonces?

-Eh…¿no crees que la nariz está un poco corrida del centro de la cara?

-Apreciaste bien. La mujer tiene la nariz en lugar de la oreja.

-¡Ah…era mujer!

-¿Acaso no ves sus senos?

-¿Debo adivinar dónde los tiene?

-Obsérvalos, están detrás de su cabeza.

-Ah…¿y qué tiene dentro de la boca?

-Sus ojos. ¿No son hermosos?

-Pablo, ¿qué bebiste antes de pintar esto?

-¡Mucha bronca, muchos odios!

-¡Amigo, prométeme que jamás pintarás un espanto así! Es totalmente irreal.

-¡Con esto le demostraré a mi padre que no soy tan bueno, no lo soy!

-¡Borra esa porquería…no me gustaría conocer una mujer así!

(El resto es historia conocida)

Pablo Ruiz Picasso -1881/1973- pintor y escultor español, creador, junto con Georges Braque, del cubismo.

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