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Trabajo, liderazgo y salarios: Por qué se penaliza la ambición de las mujeres que van por más
Escribe: Lic. Noelia Benedetto
Stefanie O’Connell Rodríguez plantea que frecuentemente se culpa a las mujeres socializadas de las brechas salariales y de que a menudo son castigadas cuando intentan cerrarlas.
¿Qué es esto de la penalización de la ambición? Se refiere a los costos sociales, profesionales y financieros que enfrentan las mujeres cuando piden o desean más.
Comprenderlo es fundamental porque nada cambiará si seguimos pidiéndole a las mujeres que den un paso al frente, solo para recriminárselo cuando lo hagan.
Cómo se explica
El problema con este mensaje es que implica que el principal obstáculo de una mujer para el poder económico es ella misma, y que las desigualdades en los salarios y la riqueza son el resultado de nuestro propio comportamiento. No se reconoce cómo a menudo se penaliza a las mujeres por perseguir sus ambiciones.
Tenga en cuenta que cuando las mujeres socializadas negocian es más probable que se les tilde de agresivos y exigentes, y que es menos probable que se les otorguen aumentos y ascensos laborales que cuando sus homólogos masculinos los solicitan.
Un estudio de 2018 encontró que, incluso al comienzo de sus carreras, les reclutadores evitan trabajar con mujeres con ambiciones altas. Otro de 2012 estableció que cuando las mujeres llegaban a posiciones de liderazgo era más probable que a sus pares les disgustaran o no las respetaran.

Uno de 2020 relacionó esta reacción directamente con la ambición: cuando a una mujer se le asignó arbitrariamente una posición de liderazgo, era menos probable que se le considerara desagradable. Por el contrario, las mujeres se enfrentan a sanciones cuando buscan activamente una posición de liderazgo.
Esto sugiere que más que por el poder, la influencia o el éxito, las mujeres son penalizadas por la búsqueda de esas cosas.
Lo anterior se aprecia en resultados tangibles, como la negación de oportunidades de trabajo, aumentos y promociones, todo lo cual puede dificultar la creación de riqueza.
Por otro lado, se presentan consecuencias en el plano de los vínculos afectivos. Los datos, son claros: para las mujeres ambiciosas, el éxito personal significa una mayor probabilidad de estrés en la relación.
(*) Psicóloga y sexóloga